Historia de la camiseta

 

En la historia de la moda, y sobre todo en la moda de hombre, ninguna prenda de vestir nos ha dado tanto juego como la camiseta. Desde los años cincuenta es un símbolo del modo de vida occidental, su clásico diseño en forma de T mayúscula, en inglés se llama T-shirt, ha dado la vuelta al mundo y ha cambiado nuestra manera de vestir. Fácil de combinar y de larga vida, la usamos para ir al trabajo, a la escuela, a la playa,  salir con los amigos, hacer ejercicio o hasta para dormir. La camiseta es  tan imprescindible y popular como los jeans y visten a gran parte de la humanidad con distintas marcas, logotipos y mensajes personalizados. La camiseta es una prenda que ha escrito una de las páginas más memorables de la historia de la moda. Aunque es de origen modesto, a pasos cortos pero firmes se ha convertido en la principal protagonista de las pasarelas internacionales, toda firma que se precie lanza cada temporada su colección de camisetas y es una de las estrella de los escaparates de todo el mundo.

Podríamos encontrar el origen de la camiseta en el gambesón europeo de finales del siglo X  que los soldados usaban para evitar el roce con la armadura.  La camiseta se desarrolló de prendas interiores utilizadas en el siglo XIX y  fue adoptada, con y sin botones, por mineros y estibadores  como una cubierta conveniente para ambientes calurosos.  La primera camiseta se remonta a algún momento entre la Guerra Española-Americana y 1913, cuando la Marina de Estados Unidos comenzó a producirla como prenda de ropa interior. Se trataba de una prensa blanca de algodón sin cuello y de manga corta comoda para llevar debajo del uniforme, se hizo común para los marineros e infantes de marina quedarse en camiseta cuando se quitaban la chaqueta del uniforme.  Pronto se hizo popular como una prenda inferior de la ropa de los trabajadores en varias industrias, incluida la agricultura. La camiseta era de una tela ligara, se ponía y limpiaba fácilmente y ademas era barata, por estas razones se convirtió también en una buena opción para los niños pequeños haciéndose en varios colores y diseños. Por la Gran Depresión, la camiseta era a menudo la prenda predeterminado para ser usada en las tareas de trabajo en la granja o en el rancho. La palabra T-shirt se convirtió en parte de Inglés Americano de la década de 1920, y apareció en el diccionario Merriam-Webster.  Después de la Segunda Guerra Mundial, se hizo común ver veteranos que llevan los pantalones uniformes con sus camisetas como ropa casual. La camiseta se hizo aún más popular en la década de 1950 después de Marlon Brando la llevara en 'Un tranvía llamado deseo'James Dean la vistiera debajo de una chaqueta de cuero en la película 'Rebelde sin causa'.  En la década de 1960 las camisetas impresas ganaron gran popularidad como forma de auto-expresión con mensajes reivindicativos y como un potente elemento de marketing.

A lo largo de los años la camiseta ha conseguido el estatus de prensa exterior de moda y ha dado mucho juego a grandes diseñadores.  En los años 30  Coco Chanel, rescató la camiseta de rayas marinera e hizo popularizo su uso entre las mujeres alargando su manga y decorándola con rayas azul marino.  En 1962 Christian Dior la elevó a categoría de alta costura y en los 70 Yves Saint Laurent la hizo desfilar con su logotipo en la pasarela, llamando la atención de las damas más exquisitas de Europa. El look de Don Jonson en la serie 'Miami Vice' con camisetas debajo de chaquetas de Armani causo furor y rompió esquemas a mediados de la década de los 80. Jean Paul Gaultier la volvió a poner de moda con sus diseños marineros y causó sensación. Giorgio Armani la convirtió en un prenda fetiche imprescindible en todos sus desfiles y desde entonces él mismo no viste más que con camisetas blancas o negras con pantalones.  A mediados de los 90, Custo Barcelona la personalizó para que actrices como Julia Roberts y Cameron Díaz la lucieran con etiqueta de lujo. La camiseta ha dejado de ser modesta y se ha convertido en una prenda básica en cualquier armario y  junto con los jeans  ha sido el gran invento del siglo XX en cuanto a moda se refiere y la combinación de ambos es el look que más nos podemos encontrar tanto en hombre como mujer.